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La flor marchita

La bella flor que se apaga,

no sabe que aún puede emerger,

se regaba con agua contaminada,

pero ahora, tras estas palabras, puede volver a florecer.

La semilla del despertar

A lo largo de mi vida, he visto ciertos patrones en personas que me causaban bastante tristeza. Veía como buenas personas acababan marchitándose por no recibir lo mismo que daban al mundo, en concreto, a las personas. Más tarde, mirando atrás en mi vida, me dí cuenta que yo mismo había cometido estos mismos errores. dejaba de hacer lo que me parecía correcto por decepcionarme con el resto de personas que  actuaban de forma egoísta. ¿Qué ocurría en esta tendencia de dejar de hacer «el bien»? Para esclarecer algo más el tema que pretendo tratar expondré algún caso real.  y porque asi y

Me refiero a esa persona que habitualmente intenta cumplir unas normas sociales, por ejemplo: tirar siempre cualquier resto en una papelera, cumplir con determinadas obligaciones marcadas en nuestro país o hacer algún que otro esfuerzo en mantener la educación en ciertos momentos. 

Estas personas ejemplares, con el paso del tiempo, van viendo a su alrededor como hay una gran parte de la sociedad que hace todo lo contrario. lo fácil; se saltan las normas de circulación, rompen o ensucian lugares públicos, pueden estar molestando con sus actos, pero no intentan ponerse en el lugar de las otras personas. y porque asi y

Puedes hacer lo fácil, o lo correcto

la flor marchita

Poco a poco el grupo de personas ejemplares con educación van perdiendo fuerza. van oscureciéndose en determinadas situaciones y empiezan a dejar de ver el sentido del esfuerzo de hacer las cosas «bien». 

 

Por ejemplo, recuerdo el día que iba de copiloto mientras un amigo conducía, paramos en la gasolinera y el chico que teníamos delante terminaba de pagar para marcharse. Se montó en el coche y ahí se llevó un buen rato sin pensar en las personas que habíamos detrás esperando.. Mi amigo era una persona con gran corazón, pero este gesto ya le había ocurrido más veces y le estaba superando, porque él jamás haría algo así. 

Tras un buen rato, el individuo, por fin se marcha, mi amigo tras llenar el depósito y pagar, se queda un buen rato sin arrancar mientras está guardando la tarjeta de crédito tranquilamente. Le avisé que había alguien detrás esperando y me contestó con el ceño fruncido: «si yo me he esperado, ahora que se espere el de atrás, no voy a ser yo el único tonto que sale corriendo para no molestar».  pero

Pequeños actos de bondad que trasforman una vida, o tal vez cien...

Es una pena que las personas valiosas se acaben convirtiendo en las personas que ellos mismos detestan. Yo mismo, recordando mi pasado, ví que cometía esto mismo en muchos otros casos. 
Por ejemplo, cuando era pequeño era bastante inocente y miedoso, algunos chicos mayores sabían de mi gran biblioteca de juegos y pelis y me pedían algunas prestada. sin apenas conocerlos se los dejaba sin más, en muchos casos, jamás me devolvieron algunas. Al tiempo, comencé a hacer lo mismo a otras personas que ni siquiera lo merecían y eso que conocía el dolor que causaba el quedarte sin las cosas que te pertenecían. y

 Años más tarde, con 18 años, al bajar del coche de un amigo, mi teléfono móvil cayó al suelo sin percatarme. Al estar a kilómetros de esta zona, me di cuenta y tuvimos que volver corriendo. Ya no estaba en el suelo, por lo que dí por hecho que quién se lo encontró disfrutaría de su nuevo teléfono gratis. Hice una llamada a mi propio número estando completamente seguro de que lo habrían apagado o no atenderían, pero para mi sorpresa, me atendió un señor: «sí, tengo tu móvil, lo he encontrado en el suelo y estoy ahora mismo en la dirección… ven a recogerlo cuando quieras». Estaba tan convencido el ladrón de que todo el mundo sería de su condición, que me llevé tal revés que hoy en día sigo recordando. y

Sé una flor que crezca en lugar de marchitarse

Ese pequeño acto y otros más que me fueron pasando, hicieron que yo dejase de comportarme de tal forma y más tarde. apoyase y tuviese ciertos detalles con otra personas que probablemente a su vez acabarían ayudando a otros también, convirtiéndose en una especie de cadenas de favores inconsciente. Sé una flor que crezca en lugar de marchitarse. porque

Con todo esto vengo a pedir a todas estas personas que no dejen corromperse por esta amargura que puede desprender cierta parte de la gente que nos rodea. Si te has sentido alguna vez así. cuando veas este tipo de actos tan contrarios a tu forma de actuar, empieza a sentirte bien por ser mejor y diferente en ese aspecto, siéntete orgulloso de estar por encima de la situación y afrontarlo de forma ejemplar, «no actúo así y jamás lo haré, porque desde fuera veo el dolor que causo», «me siento más valioso y seguiré haciendo lo correcto». 
Intenta no dejarte invadir por la venganza que siente uno al ver que lo que hace puede no tener sentido y querer devolver este dolor a otros. Compadécete de estas personas que tanto pueden dañar al resto, que tal vez, no tuvieron tu suerte y recibieron una pobre educación. 
Créeme que hay personas que sí estamos agradecidos de que existas y el primero debes de ser tú contigo mismo,  y
Ahora te pregunto: ¿Quieres ser la persona que contagia negatividad a los demás? o ¿Quieres ser un ejemplo para alcanzar una sociedad mejor?

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como conclusion en otras palabras da como resultado y lo mas importante por ejemplo. en primer lugar eso y en segundo lugar lo otro

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