el despertar

Paso 5

La coraza

Lo que protege tus heridas

cambia de vida
Para proteger todo lo que ocultamos bajo nuestra máscara, hemos creado una coraza. Esta es la que llevamos para evitar que nadie pueda tocar heridas que aún tenemos sin sanar. 
Hay veces que algunas personas nombran partes de nosotros que aun no tenemos aceptadas, ya sean rasgos físicos, formas de actuar, actos que cometimos, etc… Nos defenderemos inmediatamente para evitar que sigan produciéndonos el dolor que causa mencionar o que salgan a la luz estas partes dolorosas de nuestra persona. Hay gente que reacciona de forma agresiva, se sienten muy dolidos, no quiere reconocer que eso que dicen les corresponde y se defienden con un ataque. Por ejemplo, cuando te dicen que eres una persona egoísta, tozuda, irritable o te recuerdan lo mal que actuaste en determinado momento. Si realmente hay un conflicto en tí con lo que te dicen, sentirás dolor y necesidad de ponerte la coraza. También se da el caso, que en lugar de reaccionar de forma agresiva o a la defensiva, se actúa de forma indiferente para disimular que donde tocan hay conflicto, pero el dolor se sentirá igualmente por dentro. Normalmente tendemos a culpar a la persona que nos dice cosas que no queremos oír, en lugar de mirarnos hacia nuestro interior y descubrir que existe una herida que no ha cicatrizado.

Práctica

 La clave es tomar consciencia de esta herida. Gracias a las personas que en algunas ocasiones nos hacen daño con sus palabras, podemos descubrir que hay ciertas cosas que tenemos que superar para descansar en nuestro interior. Si no hubiese una herida que sanar en nosotros mismos, o si ya estuviese cicatrizada, no sentiríamos nada cuando hurguen en ella. 
Pueden decirte que eres una persona con la piel de color verde, pero al estar seguros de que esto no es cierto, no sentiremos nada, tal vez nos riamos. Puede que te digan que eres una persona impulsiva, si lo reconoces en tí con honestidad y lo tienes aceptado, no sentirás dolor y puede que le des la razón. Si estás abierto a escuchar de forma constructiva y no conflictiva, podrás ir observando qué cosas puedes ir aceptando en ti, y a continuación, mejorar si lo deseas, como bien dice la famosa ley del espejo del libro de Yoshinori Noguchi.

Comentar este paso en redes sociales

© 2020 Todos los derechos Reservados