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Esos hombres de traje

Esos de traje destrozaron mi país,
Esos de traje me dejaron sin dinero,
Esos de traje corruptos de raíz,
Esos de traje que veo en mi reflejo.

La semilla del despertar

¿Qué hace una web de crecimiento personal hablando de política? Lo parezca o no, la política nos afecta emocionalmente más de lo que pensamos. Es necesario para nuestro bienestar, solucionar nuestras creencias en este campo y poder descansar adquiriendo otro punto de vista más pacífico del que suele tener la sociedad. Lo más útil de todo es que el replanteamiento y evolución sobre las ideas que voy a exponer, son extrapolables a muchas otras areas con las que nos topamos en nuestra vida.  
El mundo político no goza precisamente de buena fama, al menos en el país en el que vivo (España). Son pocos los países que presumen de tener buenos políticos. Gran parte de los problemas de la sociedad se les atribuye a ellos, son quienes tienen la culpa de todo nuestro malestar y todo lo que nos parece injusto. Normalmente, el ser humano tiende a señalar afuera todas las sensaciones negativas que residen en él. El problema lo sentimos dentro, en nuestro cuerpo, con el pensamiento generamos esa interpretación y más tarde sentimos como sentimiento esa sensación negativa dentro de nosotros. No hay que olvidarlo 
«el malestar esta dentro de nosotros no fuera, y lo que hay dentro nuestro solo lo solucionará nuestra interpretación».
Hubo un momento de mi vida en que empleé parte de mi tiempo en informarme en profundidad sobre el mundo político de mi país. Pensaba que era algo completamente importante estar al tanto de la política, ya que ellos eran quienes dictaban las leyes y cambiaban el funcionamiento del país. Ahora explicaré, en 5 niveles, todo el proceso que en mi caso aprendí durante el paso de los años, informándome de cada uno de los partidos existentes en cada momento, tanto de derechas como de izquierdas, esforzándome por ser objetivo en todo momento y valorar cada cosa positiva y negativa que había en cada lado. Es cierto que ser objetivo es algo bastante difícil puesto que ya partía de unas ideas preconcebidas de familia, amigos, entorno, etc… Pero creo que finalmente he podido mirar desde una posición más neutral qué significa la política y cómo funciona.
1 El contacto: En primer lugar, empezaré por la primera vez que me toco votar, tenía 18 años y no conocía a ni un solo político, solo el actual presidente de verlo en algunas noticias de refilón. No sabía en qué se basaban los partidos actuales, pero mi madre me hizo un rápido resumen: «Hay dos partidos, el que mira por los pobres y el que mira por los ricos». Yo era pobre o al menos mi familia era profundamente humilde sobre todo a nivel económico. Definitivamente ya tenía claro mi voto.  

No hay que olvidar que todas las personas tienen derecho a votar aunque no tengan conocimiento sobre política, forman parte de la dirección que tomará un país.

 
2 La indignación: Tras algún que otro año de ignorancia política empiezo a prestar mas atención a las noticias, veo algún que otro titular en los periódicos, empiezo a repetir lo que escucho por la tele o a gente por la calle, por supuesto, sin contrastar ni ahondar en toda esta información que me va llegando de diferentes fuentes sobre un partido u otro. Como resultado me forjo una opinión carente de solidez, vacía de argumento, pero me aferro a ella. Tengo claro que partido es el mejor, ¿Cómo podía la gente votar al partido contrario con el que yo simpatizaba? ¡Pero si es evidente cual es mejor!. Incluso me ponía a discutir o debatir con otros apoyándome en los cuatro titulares que había leído de refilón. Seguía siendo ignorante pero en este caso yo pensaba que sabía perfectamente de que iba el tema.

Al igual que con todas las ideas que tuve a lo largo de mi vida, me dí cuenta que opinaba sin estar informado, solo repetía lo que oía de otros lugares...

3 La decepción: Me doy cuenta de que vote a quien vote todo sale mal, aunque mi partido u otro lidere, sigue habiendo injusticias, hay corrupción en todos los partidos que logran algo de poder. Tomo consciencia de que los titulares y noticias están manipulados, dependiendo del periódico que mire, alteran la verdad a su conveniencia. Veo cuanto egoísmo se mueve en la gente, rara vez veía un obrero votar un partido de derechas o un gran empresario votar un partido de izquierdas, las personas no votaban sobre unas ideas para un bien nacional, sino para un bien personal. Empiezo a pensar que la política es una profunda mentira. Me decepciono completamente y me debato entre votar al partido menos malo o no votar directamente.   

Comprendí que la gran mayoría no vota por ideales a nivel nacional, sino por interés personal dependiendo de la situación económica.

4 El criterio: Me dí cuenta de que realmente no estaba siendo justo, no tenía conocimiento para poder opinar de un partido u otro. Empecé a ser mas coherente y antes de opinar me replanteaba si realmente estaba bien informado. Empecé a documentarme en profundidad. Me leía todos los programas electorales, incluso de los partidos que no me gustaban. Veía los mítines y discursos de los diferentes candidatos y sobre todo, buscaba entrevistas para conocerlos más personalmente. Comencé a leer cada día 4 webs de prensa digital con distintas inclinaciones para poder sacar una conclusión general. Finalmente, tenía una idea más real sobre cada partido y podía opinar y votar con un mínimo criterio. 

Para dar una visión objetiva tanto de la política como de otros campos, es necesario informarse tanto de lo que nos gusta como de lo que nos desagrada, y sacar una conclusión más objetiva.

5 Mi nueva realidad: Finalmente, fui votando partido a partido hasta que poco a poco cada uno me demostraba que no existían unas ideas reales en ellos. El sistema actual tiene un mecanismo: Para encajar en este engranaje, debe haber una forma concreta para poder girar y funcionar en el juego de la política. No sirve un partido con unos principios sólidos o una base, la gran mayoría de ciudadanos no se informará del programa electoral o si realmente las ideas políticas pueden funcionar o no. En la actualidad un partido necesita ser populista para poder ganar adeptos con los 4 mensajes que la gente necesita oír. Actualmente no hay suficiente gente comprometida por informarse de qué partido o ideas pueden funcionar, requiere demasiado esfuerzo encontrar fuentes fiables de información (estamos actualmente en un mundo lleno de fakenews). También es necesario emplear mucho tiempo leyendo programas, noticias, entrevistas, ver la evolución de cada partido, etc,  para comprender lo que realmente necesita este país y qué partido podría encajar de la mejor forma. 
En conclusión, los políticos no son culpables de nada, no es más que un absoluto reflejo del nivel de consciencia que tiene la sociedad, recibimos el nivel político equivalente al tiempo que cada ciudadano emplea en tener un solido criterio (por eso triunfa un partido «populista», los «no populistas» desaparecen). Como resultado llegó mi descanso en este ámbito, era hora de descansar y aceptar que el sistema necesita su tiempo para evolucionar y crecer a su ritmo.

Si un partido hiciese una propuesta que a muy largo plazo mejorase el país económicamente, nadie se enteraría, en este periodo la mayoría no quiere o puede realizar tal seguimiento.

politicos
Los políticos no vienen de otro planeta, emergen de la propia sociedad que nosotros mismos creamos. Nuestra educación crea niños con unos valores y principios, estos crecen, algunos estudian medicina, otros unas oposiciones, otros ciencias políticas. Como resultado, ejercen su profesión con esta consciencia que han aprendido y heredado. El político es producto de una educación pobre, el votante sufre la misma enfermedad, no hay culpable, solo hay bajo nivel de consciencia en ambas partes porque los dos grupos se nutren de la misma fuente. Todo esto no es más que un bucle evolutivo que no para de avanzar y mejorar a su ritmo, por desgracia, en muchos casos a base de palos (decepciones a base de casos de corrupción, crisis económicas, etc…) pero siempre avanza en mejor dirección.  
Por mi parte, lo que he aprendido sin culpar ni estar en conflicto con nadie, es a aceptar que la política somos nosotros mismos. 
No está en mi mano cambiar el país, personalmente ya mi voto no va a ningún partido. Me mantengo a la espera hasta que emerjan partidos en los que el mayor peso recaiga en la consciencia humana y bienestar general con sólidos principios. En mi mano lo único que puedo hacer para mejorar la consciencia de la sociedad es dar la mejor educación posible a mi hija para que no piense como yo, sino que piense por si misma con criterio, y por otro lado, crear esta web para quien esté abierto a tener otra visión diferente a la habitual. Muchísimas gracias por haber leído este largo articulo.

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